The Wolf Bar

The Wolf
La siguiente entrada fue escrita hace más de cinco años así que es probable que esté desactualizada.

Calor. Que si queríais calor, tomad dos tazas. Al final el estío coruñés siempre nos reserva algún que otro día de termómetros ardientes para que podamos seguir defendiendo que en Galicia tenemos verano como en cualquier lado. Y para que no solo los valientes se metan en las gélidas aguas del Orzán. Hasta nosotros, que sufrimos cada vez que nos adentramos en el mar y nos llega a las partes nobles (como todo hijo de vecino), nos pegamos un chapuzón antes de probar la tortilla de The Wolf Bar.

La historia del Wolf nos lleva a muuuuchos años atrás. Antes de tener ese nombre y ofrecer tortillas, que supiéramos los adolescentes de la época que frecuentábamos el Castle, lo que ofrecía eran cañas y copas y jaranita fresca. Los dos pisos del sitio se llenaban de chavalada que pasaba tardes y noches en este local de Comandante Fontanes entre gritos, música y algún que otro juego de mesa.

Tiempo después el rock’n’roll del emporio Sham Rock lo absorbió y en el local aparecieron barras interminables de chupitos, canciones de rammstein en la televisión y un futbolín en el piso de abajo. De nuevo el Sham Castle a rebosar cada fin de semana para «calentar» a los jóvenes que iban a sacudir caderas al Egeo, al Bathory o incluso al Valhalla (al terrenal, al de la calle del Socorro).

¿Y qué se cuece ahora en este sitio mítico? Pues desconocemos si de noche sigue habiendo ambiente pero durante la tarde la verdad es que no está nada mal. El bar lo han renovado por completo por dentro dándole un aspecto bastante elegante y parece un buen sitio donde reposar una agotadora jornada de playa. Y lo más importante: tiene tortilla.

Aspecto: Chata y moruna, de piel áspera y con un toque cobrizo. No impresiona tampoco por tamaño pero enseña jugo por los lados así que apetece meterle el diente.
Jugosidad: No está mal. Baja por la garganta aunque soltando un deje de patata que se va arrastrando por nuestra faringe. Mojeteo ligero.
Sabor: Bien de sal, consistencia algo añeja, sabor bueno aunque no excelente. Sirve bien para ir tirando. Lo más reseñable es la corteza: labrada de más con horas encima que desluce un interior que se conserva muy bien. Seguro que recién hecha mejora.
Tamaño: Tirando a pequeño.
Precio: 1.80€
Otras observaciones: Pan aceptable (pero viejo), servicio correcto.

Y el veredicto es…

Nota final: Tortilla puretas como puretas vamos nosotros que ya no aguantamos ni 2 cremas de orujo de ese metro de chupitos que ponían en los tiempos buenos del Castle. A tortilleo lo que nos pongáis por delante, eso sí. La tortilla del Wolf se queda con un 5.9/10: una tortilla bastante normal que mantiene un precio no barato y un tamaño escaso.
Lo mejor: Sustancialmente jugosa y bastante sabrosa
Lo peor: La corteza exterior y el precio. Por 1.80€ hay tortillas mucho mejores.

Y tú… ¿has probado esta tortilla? ¿qué te ha parecido? ¡Vota aquí!
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The Wolf Bar está en la calle Comandante Fontanes en el número 17

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