Hacendado (Mercadona)

Tortilla de Mercadona
La siguiente entrada fue escrita hace más de cinco años así que es probable que esté desactualizada.

San Juan de nuevo. Parece que no nos cansamos. Todo eso de recoger madera, hacer la fogata en la playa o en una plaza, pagar a precio de oro las sardinas y si no unas tiras de churrasco que bien entran, brindar y lavarnos la cara con las hierbas que cuidadosamente hemos dejado preparadas la noche anterior… eso los planificadores porque si no ni madera, ni sardinas, ni hierbas ni ná. ¿Vosotros de qué tipo sois? Nosotros tenemos gente de todo tipo y alguno ya tiene aparecido a última hora para ver si compartíamos churrasco con él ofreciéndonos a cambio una tortilla del Mercadona.

Sí, ya lo véis sobre estas líneas. Al final te pilla el toro y te cambian los planes y eso de quedarse en casa mientras tus amigos degluten sardinas deshace a cualquiera. Pues en la comida preparada, pese a que no suele ser muy saludable, hay una solución de contingencia para situaciones variadas. No os asustéis, la tortilla que os traemos hoy no la hemos catado en un San Juan; fue hace unas semanas cuando valientes de nosotros decidimos rescatarla de una nevera. En San Juan somos fieles a las brasas.

No creais que somos aficionados a este tipo de tortillas: ni hemos probado otras marcas que no sean Hacendado en nuestra vida. Si ya nos quejamos de que una tortilla esté correosa por haberse cocinado ayer imaginaos la gracia que nos hace meterle diente a algo que te venden empaquetado en la zona refrigerada de unos supermercados. Pero mirad, de todo hay que comer en esta vida y no queríamos irnos a la tumba sin darle una oportunidad. Y así, de paso, contaros lo que sacamos en limpio. Esta es nuestra experiencia.

Aspecto: Ya véis como luce tanto en el paquete como tras desempaquetarla. Clavada al emoji de la luna del whatsapp. Un amarillo no demasiado atractivo, una forma redonda perfecta y unos pequeños cráteres que gracias a dios tampoco asustan. ¿Buena pinta? En absoluto. Cheira a prefabricao patrás. Pero así humeante y en un bar igual algunos no sabríamos distinguirla a simple vista.
Jugosidad: Nos cuenta el paquete que tenemos que recalentarla 4 minutos si la queremos jugosa y 7 minutos si la queremos hecha. Pues bien, por muchos 4 minutos que le demos, esto es un blocazo de huevo y patata mezclados hasta no saber donde empieza uno y donde acaba otro. Llamarle jugoso a eso es ser muy generoso. Con todo, se corta en secciones perfectas pero se deja tragar.
Sabor: Absolutamente cuajada, potente de trago y con algún toque dulcito. Sabe más la patata que la huevina. No está mal, quizás más apta para un bocata o para bañarla en salsa de tomate. Se puede repartir con la mano o meter dentro de un bolso que podéis estar seguros que no se desarma. Suponemos que aprueba.


Tamaño: Llega para dos y para cuatro también. Una bomba.
Precio: 1.80€ que se hacen bastante baratos.
Otras observaciones: El pan y el servicio los proporcionas tú así que poco podemos opinar de ellos.

Y el veredicto es…

Nota final: Hubiese tenido que ser una tortilla de escándalo para que nos hubiera flipado. Aquí se valora la artesanía y el cariño y difícil es encontrar esto en un producto manufacturado. Dicho esto: por 1.80€ tienes una cena potente para dos si necesitas matar el mono. Y aunque es un tarugón y el sabor no sube de pasable, hemos encontrado cosas parecidas en los bares y mucho más caras. A ver si iban a salir de un paquete también. Se lleva un 5.6/10.
Lo mejor: Proporción precio / personas que cenan de ella insuperable.
Lo peor: Ármate de valor y de una garrafa de agua para que baje.

Y tú… ¿has probado esta tortilla? ¿qué te ha parecido? ¡Vota aquí!
(19 votos, promedio: 3,63 de 5)
Cargando...

La tortilla de patata de Mercadona está en cualquier supermercado Mercadona (esta es del de Marineda City)

Deja un comentario